“No quiero ayudarte”

¡Por Dios! que impresión, que alegría, que tristeza, que dicha, que desgracia, volver a ver a cualquier lugar sin importancia alguna y encontrarme con tu mirada inocente, que me enamoró, mirándome a los ojos con algo de duda como queriendo saber si soy yo, como queriéndome preguntar si todavía existo. Yo sin ningún motivo más que pena, en ese momento decidí no hablarte, aún sabiendo que todo el día estarías ahí conmigo. ¡Que impresión! cuando te vi tan pero tan cerca de mi, hasta me dio miedo saber que estabas ahí. Recuerdo tantos momento de felicidad, tantos juegos, tantas corridas entre tu y yo, recuerdo, también, cuando enfermaste y tuvieron que operarte de emergencia, esos momentos fueron muy difíciles para mi. No puedo ni Sigue leyendo

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“El Che Guevara”

Quien es o que hizo el Che Guevara? Una pregunta que siempre me a hacen cuando me ven con una camisa o accesorio con la imagen de él; sinceramente es muy difícil responder no porque no sepa quien es o que hizo sino que no sé que es exactamente lo que quieren saber. He pensado desde hace mucho hacer una “entrada” en “honor” del Che espero que sea breve, completa y que tenga lo que buscan…

El nombre completo es: Ernesto Guevara de la Serna, nacido el 14 de mayo (junio) de 1928 en Rosario, Argentina. Hijo de Celia de la Serna Llosa y Ernesto Guevara Lynch. Afectado de asma desde los 3 años. Estudio Medicina la cual ejerció con honor. Es difícil precisar si ha existido algún personaje de la historia que haya sido tan representativo en la ideología y rectitud revolucionaria como las que siempre caracterizaron a El Che. Su efigie ha sido el Sigue leyendo

“Que lindo era…”

Que lindo que se leía, que lindo que se oía, que lindo que se escribía, que lindo que se sentía, que lindo que era vivirlo… Vivir todas esas promesas que al fin y al cabo no tenían ningun sentido o simplemente eran casi imposibles de alcanzar por tantas razones que en esos momentos de ilusión, de “entrega” no se toman en cuenta… Ahora que me obligaron a recordar aquellas promesas que hicimos tu y yo me doy cuenta que no tenia lógica, tal vez por estar tan cerca alma con alma no lo hayamos visto ni tomado en cuenta, quizás por culpa del miedo o del abandono sinceramente no sabia como se lograría eso, quizás soy el culpable de esas ilusiones que rompieron mas el corazón, quizás sea yo el culpable que después de poco tiempo ya eras algo en mi vida cuando yo para ti era solo un “tico”, sé que sin tocarme sin hablarme algo dentro de mi se encendió sin razón, no había razón ni lógica en mi corazón ni la hay, quizás sea porque en ese momento necesitaba a alguien, buenas noches eran cuando tú me decías que me amabas, entraste en mi vida como un ladrón a robar la paz, la tranquilidad que había en mi corazón, seguramente entraste así porque Sigue leyendo

“Endurecerme sin perder jamás la ternura”

Tal vez lo que salga de mi corazón no es suficiente para poder explicar lo que siento. Sé que aun mi corazón late por ti, he tratado por todos los medios posibles para mi capacidad de por lo menos olvidar tu numero de teléfono pero lo recuerdo como si lo marcara todos los días, recuerdo tu voz como si me hablaras todos los días, y aun, a pesar de “6” meses, recuerdo tus besos deliciosos, tus caricias, tu cuerpo, como si te tuviera a mi lado, como si mientras duermo me conecto contigo y vuelvo a vivir todo eso… Olvidar es imposible por “causas naturales” y tristemente me he dado cuenta de eso. Perdón si en algún momento quise o te dije que no fueras tu misma, perdón si no te di lo que querías, perdón si te ame tanto… Pero porque pedir perdón a alguien que me dejo tirado así nada  mas como si fuera un juguete, alguien que seguramente fingió todo, ¡cuanto daría por saber si hablabas con la verdad! tal vez ese sea Sigue leyendo

“Si me amas no llores más”

Este poema de San Angustin lo recuerdo muchisimo porque lo leyeron en el novenario (o funeral) de P. Arias en ese momento me hizo llorar…

La muerte no es nada

Solo he pasado al otro lado

Yo soy yo, tú eres tú

Lo que fuimos el uno para el otro,

Aun lo somos

Dame el nombre

Que siempre me diste

Háblame

Como siempre me hablaste

No cambies el tono

Por uno triste o solemne

Sigue riendo con aquello

Que nos hacia reír juntos

Reza, sonríe, piensa en mí.

Reza conmigo

Que mi nombre

Se pronuncie en casa

Como siempre se Sigue leyendo

“14 de febrero…”

Hoy que estuve solo casi todo el dia, “meditando”, tratando de darme animo para seguir adelante, recorde una frase de las tantas que me dijiste y que me ayudaron mucho cuando yo me undia en mis propios pensamientos: “tranquilo D. vas a ver que todo va a salir bien, no va a pasar nada…” en ese momento le tuve fe y en cierta forma asi fue, se cumplieron tus palabras, pero ahora ¡lo necesito escuchar de nuevo solo una vez más!.. Lo Sé, es imposible que eso vuelvan a pasar tantos momentos de felicidad, tantos minutos juntos, tantas miradas delatadoras, tantas charlas, tanto amor que no parecia humano y posible, como me completabas, como me dabas esas ganas de vivir en esos momentos le pedia a Dios que nunca me dejara olvidarte, que nunca me alejara de ti pero ahora necesito olvidarte porque todo eso fue ¡mentira!… 14 de febrero el día de la Sigue leyendo

“Mc Donald´s la máxima expresión de capitalismo e imperialismo”

Los juguetes que regala Mc Donald´s en su promoción los fabrican en China niñas entre 12 y 17 años.
Autogestión/Solidaridad.net/David Jimenez/Rebelión.
Trabajan entre 14 y 18 horas. Tienen 15 minutos para comer y cuatro horas para dormir en cuchitriles situados en las mismas fábricas. Al anochecer, las trabajadoras son registradas para comprobar que no han robado nada. Con sus puertas de metal y sus barrotes en las ventanas, estos talleres parecen más un cuartel militar. Así es como los chinos son competitivos. Montar, empaquetar, montar, empaquetar, montar, empaquetar,… Las 600 jóvenes trabajan como robots, sin levantar la mirada, darse un respiro o hablar entre ellas. Todas han llegado del campo tratando de salir de la pobreza y aquí están, montando y empaquetando muñecos de plástico, entre 14 y 18 horas al día, 15 minutos para comer, permisos reducidos para ir al servicio y cuatro horas para soñar que en realidad no están durmiendo en los cuchitriles situados en la última planta de la fábrica. Una ruidosa sirena les devuelve a la realidad y anuncia el nuevo día mucho antes de que amanezca. Las empleadas saltan de la cama, se ponen las batas y forman en línea antes de correr escaleras abajo hacia sus puestos. La gigantesca nave está situada en las afueras de Shenzhen, la ciudad más moderna del sur de China, rodeada de otros almacenes parecidos, más o menos grandes, algunos con más de 5.000 empleadas. En China se las conoce como dagongmei o chicas trabajadoras. Jóvenes y adolescentes dispuestas a producir, producir y producir sin descanso por un sueldo de 15.000 pesetas al mes del que los jefes descuentan la comida y lo que llaman «gastos de alojamiento». Las cientos de miles de factorías de mano de obra barata repartidas por todo el país son la otra cara de ese made in China que ha invadido las tiendas de todo el mundo, desde los artículos de las tiendas de Todo a 100 a las lavadoras o la ropa de marca. Y para las dagongmei, estas fábricas son su casa, su familia, su celda. En ellas los supervisores se encargan de que no descansen y de que la producción nunca disminuya. Cada trabajadora es registrada al finalizar la jornada para comprobar que no se ha llevado ninguna unidad de los juguetes, llaveros, gorras o cualquier otra cosa que estén fabricando dentro del sinfín de productos elaborados a precio de saldo. Si quebrantan las reglas internas o no rinden al nivel esperado, un sistema de penalizaciones permite a los jefes reducir el sueldo o los ocho días de vacaciones que se conceden al año. «Hay que vigilarlas; si no, se relajan», dice entre risas el patrón de esta fábrica de Shenzhen que fabrica diminutos juguetes de plástico. Miles de empresas estadounidenses y europeas -entre ellas medio centenar de españolas- subcontratan fábricas chinas similares a esta para llevar sus productos a Occidente al mejor precio. «Si no fuera así, no sería rentable y nos iríamos a otro país», reconoce un empresario estadounidense que mantiene cerca de 40 talleres en el delta del río de la Perla, donde trabajan seis millones de dagongmei. No son ni siquiera la décima parte de las que hay en todo el país, alrededor de 70 millones. Sobrecogida por esta realidad, la profesora del Centro de Estudios Asiáticos de la Universidad de Hong Kong, Pun Ngai, se decició a pasarse por una campesina más, buscó una factoría y pasó seis meses viviendo y trabajando en una fábrica de productos electrónicos de Shenzhen para comprobar cómo viven las explotadas trabajadoras chinas. El dormitorio donde fue alojada, situado en la última planta, tenía compartimentos donde debían dormir hacinadas hasta 15 jóvenes. La mayoría de ellas sufría de anemia, dolores menstruales o problemas en la vista, en el caso de las que tenían que montar diminutos productos a ojo sin apenas descanso. Otras enfermaban envenenadas por el contacto con productos químicos utilizados en el trabajo o simplemente desfallecían de cansancio tras interminables jornadas en las qu se les daba de comer un simple plato de arroz al día. «Les niegan todos los derechos, no tienen el permiso de residencia aunque pasen 10 años trabajando en el mismo lugar. Las tiendas o los médicos de las ciudades donde están situadas sus fábricas les cobran más que al resto de los vecinos», asegura la profesora, que ha reunido su experiencia en varios informes. Las pesquisas de Pun Ngai no son las únicas. La investigación de un periódico de Hong Kong descubrió el pasado mes de agosto que los juguetes que la multinacional de hamburguesas Mc Donalds regalaba en sus promociones en el país asiático estaban siendo elaborados en China por adolescentes de entre 12 y 17 años. Las menores trabajaban sin descanso de siete de la mañana a 11 de la noche, todos los días de la semana. En ocasiones la jornada se alargaba hasta las dos de la mañana a cambio de un sueldo de 400 pesetas al día y una habitación de 25 metros cuadrados a compartir con otras 15 chicas. El Comité Industrial Cristiano de Hong Kong, una ONG que se dedica a rescatar a los pequeños que trabajan en esas condiciones, envió un equipo de investigadores a la fábrica subcontratada por la cadena de restaurantes americana. Las historias que escucharon se parecían todas a las de Wang Hanhong, de 12 años: «Mis padres no querían que viniera. Lloré e imploré para que me dejaran porque quería ver el mundo. Mi familia tiene otros tres hijos, pero todos van al colegio. Quiero ahorrar dinero para que mis padres puedan sobrevivir». Es un círculo casi indestructible. Por una parte, las multinacionales americanas o europeas no tienen que responder por las condiciones de sus fábricas en países del Tercer Mundo y ahorran costes laborales. Por otra, los Gobiernos locales tampoco están interesados en espantar la inversión extranjera haciendo demasiadas preguntas. Y las fábricas se multiplican. La empresa Chun Si Enterprise, por ejemplo, fue contratada por la mayor cadena de supermercados del mundo, Wall-Mart, para que confeccionara bolsos de mujer en su factoría de Zhongshan, en la provincia sureña de Guangdong. Más de 900 trabajadoras permanecían encerradas todo el día, salvo los 60 minutos de descanso y comida establecidos. Los guardias golpeaban constantemente a las empleadas y les multaban por faltas como «la utilización excesiva del servicio» De la media docena de fábricas subcontratadas por empresas occidentales visitadas, sólo una mantenía las mínimas condiciones. El resto estaban sucias, mantenían a las empleadas trabajando en horarios ilegales, con sueldos míseros o habían sido convertidas en cárceles donde las ventanas estaban bloqueadas con barrotes y las puertas cerradas con llave las Sigue leyendo