“Quiero regalarte”

Me doy cuenta que eres la luz de mi día y el brillo de mi noche, eres el viento y la lluvia de mi tormenta, eres parte de mi y sin ti pareciera que no podría vivir. Te conozco hace poco pero mi corazón me dice que siempre te he conocido, que siempre has estado a la par mía, que siempre me has llamado por mi nombre, que siempre nos hemos pertenecido… Hoy te vi a los ojos y descubrí que siempre he soñado con tus ojos, que siempre he querido bailar contigo hasta morir…  Bésame! con esos labios llenos de locura, llenos de amor, que han tratado de besar otros labios pero no han encontrado lo que necesitan…Bésame con el alma para así poder confiar en ti y saber que nunca me dejarás, nunca me olvidarás… Hagamos que en nuestro corazón crezca una rosa llena de amor… Estoy enamorado de ti y quiero regalarte mis mejores palabras, mis mejores poesias y mis mejores momentos  para tratar de decirte cuanto te quiero…

“La habitación”

Entré hace mucho a esta habitación en la que estoy… Es muy oscuro, muy oscuro aquí dentro. Esta habitación parece tener más de una puerta pero no se abre si yo intento hacerlo, en las hendijas de esas puertas muy pocas veces veo luz y siento en mi alma que ya ha llegado el momento de salir de aquí pero cuando me pongo en pie la luz desaparece como si no quisiera iluminarme, como si me odiara… Escucho tantas puertas que se abren y permanecen así por largo tiempo y me pregunto ¿Por qué las puertas de esta habitación no se abren, no se me abren? pero el que me responde es el silencio, es la soledad… Me refugio en una de las tantas esquina que tiene esta habitación pero cada vez que voy a apoyar la espalda en ellas parece que se alargan, parece que desparecen y sigo directo hasta golpear con el suelo, una y otra vez, una y otra vez… Grito con desesperación para ver si alguien de los que están afuera me escucha pero no hay nadie ahí afuera con los oídos atentos a los gritos de un pobre diablo como yo… Esa gente solo sabe llevar la luz a las hendijas de las puertas y luego taparla para que yo cada vez crea menos en ponerme en pie para seguir esa luz… Cada día que paso aquí se vuelve más difícil creer en mi, creer en que todo saldrá bien, creer en que algún día todo será mejor… Me he humillado para poder salir adelante, para tener la frente en alto y decir que no pasa nada pero la oscuridad que hay en esta habitación es mala, es cruel, es la que le hace a mi corazón llorar, es la que hace que mi esperanza vaya desapareciendo… Dios, ¿Qué es lo que me quieres enseñar? ¿Acaso no lo he aprendido ya?

“Desearía que…”

No sé si sea demasiado tarde para buscar el propósito de mi vida o mejor dicho no se si sea demasiado tarde para buscar que es lo que quiero hacer, cuales metas quiero alcanzar y cuales serán la razón de mi existencia… No quiero llegar a ser una figura publica, no quiero ser aclamado por mis logros, no quiero que las mejillas de mis amigos o familiares se mojen porque me he ido, no quiero que dejen de recordar que traté de hacer lo que quería… Ciertamente, amigo, son pocas metas las que tengo, me daré cuenta si las alcance cuando este vagando en el zaguán de la eternidad y pueda escuchar las oraciones de lo que me quisieron y me digan que pude cumplirme… Mis metas no son escribir un libro ni mucho menos dirigir una película porque yo no busco fama ni dinero. Mis metas no son ser un experto en matemática o filología ni ser una persona buscada por mi sabiduría… Mis metas no son construir un edificio para mi ni tener tanto dinero que no sabría en que gastarlo… Mis metas son tan simples… estar en el corazón de las personas que me rodean. Poder ver una sonrisa en el rostro de mis conocidos. Hacer que cada día sea inolvidable. Poder amar tanto que estaría dispuesto a dar mi vida. Tener la humildad para aceptar mis errores pero igualmente tener la tolerancia y la prudencia para soportar los errores de los demás. Tener fuerza para sudar, llorar, reír, gritar, luchar, soñar si lo tengo que hacer. Transmitir esperanza aunque sea imposible de creer en ella. Poder de alguna forma expresar mis sentimientos sin perjudicar a nadie. Solucionar aquellos viejos problemas que me separaron de mis amigos y de mi familia para poder volver  a ser como antes, como cuando nos abrazamos y  reímos juntos. Poder satisfacer la necesidad de mi corazón de sentirse amado y necesitado. Quisiera que Dios me iluminara y me dijera al oído las palabras que tengo que decir para dar animo, para que sepan que estoy ahí para que lloren conmigo. Encontrar a la persona que llene mi vida, que llene este vacío que siento en el alma. Tener la sabiduría suficiente como para comprender los designios de Dios, esas cosas que son difíciles de entender. Poder experimentar ese amor que hace que la realidad sea mejor que los sueños. Saber disfrutar el viento, la lluvia y el sol. Crecer espiritualmente En fin mis metas más importantes están lejos de ser materiales, esas metas las que me hacen despertar y levantarme cada día son la única cosas que me dan las ganas de vivir… Cuando este en el último minuto de mi vida desearía que alguien me dijera: “Sabes, amigo, pudiste cumplir tus metas porque pudiste verme sonreír, pudiste ser querido, pudiste decir lo que querías pero más importante aún te quedaras en nuestros corazones para siempre”

“Soñé”

De mis recuerdos nacen risas sinceras, abrazos espontáneos y lagrimas esforzadas… Soñé que te encontré ahí en aquella misma calle, con la misma ropa y con la misma sonrisa con que me recibiste cuando te vi aquel día… Soñé que me abrazabas y me besabas y me dabas abrigo, me dabas calor. Pero en ese instante desperté y me di cuenta que eso no volverá a pasar, que eso es pasado, que es solo imaginación de mi pequeña locura… Eso duele porque pasas a la par mía y no levantas la cabeza para saludar, bajas la cabeza como una cobarde… como lo que eres… Como duele quererte tanto, como duele verte caminar lejos de mi y saber que tratas por todos los medios de olvidarme… Cosas patéticas haces para hacer lo que consideras correcto… Me pregunto ¿quién podrá cambiarte? pero sé que el único que podrá cambiarte es el tiempo, es la vida quien te dará las lecciones para que sepas lo que es correcto, para que sepas lo que te falta, niña. Podrías ser tú la que le daba a mi mundo un buen olor, un buen color, pero no eras tú la que me levantaba cada día, no eras tú la que me daba la energía de vivir…