“Desearía que…”

No sé si sea demasiado tarde para buscar el propósito de mi vida o mejor dicho no se si sea demasiado tarde para buscar que es lo que quiero hacer, cuales metas quiero alcanzar y cuales serán la razón de mi existencia… No quiero llegar a ser una figura publica, no quiero ser aclamado por mis logros, no quiero que las mejillas de mis amigos o familiares se mojen porque me he ido, no quiero que dejen de recordar que traté de hacer lo que quería… Ciertamente, amigo, son pocas metas las que tengo, me daré cuenta si las alcance cuando este vagando en el zaguán de la eternidad y pueda escuchar las oraciones de lo que me quisieron y me digan que pude cumplirme… Mis metas no son escribir un libro ni mucho menos dirigir una película porque yo no busco fama ni dinero. Mis metas no son ser un experto en matemática o filología ni ser una persona buscada por mi sabiduría… Mis metas no son construir un edificio para mi ni tener tanto dinero que no sabría en que gastarlo… Mis metas son tan simples… estar en el corazón de las personas que me rodean. Poder ver una sonrisa en el rostro de mis conocidos. Hacer que cada día sea inolvidable. Poder amar tanto que estaría dispuesto a dar mi vida. Tener la humildad para aceptar mis errores pero igualmente tener la tolerancia y la prudencia para soportar los errores de los demás. Tener fuerza para sudar, llorar, reír, gritar, luchar, soñar si lo tengo que hacer. Transmitir esperanza aunque sea imposible de creer en ella. Poder de alguna forma expresar mis sentimientos sin perjudicar a nadie. Solucionar aquellos viejos problemas que me separaron de mis amigos y de mi familia para poder volver  a ser como antes, como cuando nos abrazamos y  reímos juntos. Poder satisfacer la necesidad de mi corazón de sentirse amado y necesitado. Quisiera que Dios me iluminara y me dijera al oído las palabras que tengo que decir para dar animo, para que sepan que estoy ahí para que lloren conmigo. Encontrar a la persona que llene mi vida, que llene este vacío que siento en el alma. Tener la sabiduría suficiente como para comprender los designios de Dios, esas cosas que son difíciles de entender. Poder experimentar ese amor que hace que la realidad sea mejor que los sueños. Saber disfrutar el viento, la lluvia y el sol. Crecer espiritualmente En fin mis metas más importantes están lejos de ser materiales, esas metas las que me hacen despertar y levantarme cada día son la única cosas que me dan las ganas de vivir… Cuando este en el último minuto de mi vida desearía que alguien me dijera: “Sabes, amigo, pudiste cumplir tus metas porque pudiste verme sonreír, pudiste ser querido, pudiste decir lo que querías pero más importante aún te quedaras en nuestros corazones para siempre”

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s