“Fue un taxista”

¿Y ahora? ¿Qué es lo que pasó? Escribir sobre lo mismo es como halagar, y golpearme al escribir la última palabra… Tomaré mi café, lo que no mata, fuerza da… Mientras tanto veo como en tus tardes cumplís tus sueños, ignorás al mendigo e insultas al trabajador… El esfuerzo te vale un cero, me distrae la publicidad… Entre tu puerta y tu teléfono pasaran muchas noches juntos, me alegro, pero ¿qué pasó conmigo?… La grasa corporal es una moda más, de esto tiene la culpa un taxista que me pitó… Noches de amor apasionante, no te puedo decir que estas más guapa, no lo estás… No dejes tu botella de agua a la mitad, es malo… Dicen que no fue la lluvia que los juntó… Secretos entre los pasajeros delanteros es más de lo mismo, muchas veces se les dijo desde atrás, no les importó, no lloraré. Ahora estás ahí tocando en el mismo piano para mi, sin querer, sin darte cuenta, lo haces hace tiempo. Los siglos pasan y vos te quedaras a la actuación y a la cantada, mientras otros se quedaran entre meneos violentos y pisadas al son de la música. Te quedarás allí con cenas frustradas y amores correspondidos… Pasarás de la amistad, puedo verlo sin creerlo, es grande tu destino, pero cuídate no solo espiritualmente, la moda te mira. Tu reproche no espero, es para vos como rogar… Ya te veo con tus llantos, platos, ropa, y retrasos de algunos días, ya te veo sin mi… Insisto, aunque no me creas, fue un taxista quien me hizo escribir esto, quien me hizo pensar asi, irónico ¿no?

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“Te me vas”

En una maleta te llevas algo importante para mi, algo que es valioso, eso dice la gente, yo no opino lo mismo, en esa maleta te llevas mi corazón. Te lo llevas largo muy largo, te lo llevas a un lugar en donde nunca he estado, no quiero estar ahí… Cuídalo, amparalo, protegelo del sol, de la arena, del calor, de la soledad, de la lluvia, del agua, de los bichos… Lloro, no lo niego, lloro mucho porque te me vas lejos, te vas por muchos días, no sabré nada de vos en mucho tiempo, no podre saber que te pasa, no podre compartir con vos las mismas risas, las mismas ganas de hacer algo, la misma mañana ni la misma luna… Te llevas mis ganas, te llevas todo eso que me hace despertar cada día… Me dejas sin nada más que la esperanza de verte pronto, que los días pasen rápido y que regreses a casa… Te espero aquí donde me dejaste… Pero no estaré igual… Te amaré más, te necesitaré más, te extrañaré más… No olvides que aquí te estoy esperando mi amor.

“Ella, la que me enamoró”

No hay algo que me haga rendir, del clamor no dependo, el alago no es importante… Tus “No” no me hacen resignarme, tus “por qué” me hacen sonreír… Por vos no hay distancia que este lejos, ni cosa difícil que me haga dudar, ni problema que me haga vacilar… Tu cuerpo, un hermoso cuerpo que me tiene loco, pero no es tu cuerpo quien me enamoró, no es tu cuerpo quién hace que sueñe, que luche, y espere lo que sea necesario… Tu sonrisa ingenua me hace sonreír, tus ojos de niña linda me hace amarte más… Tu mirada, profunda, calculadora, sexy, penetrante y a veces difícil de entender me entretiene… Me pierdo en tu pelo, dulce, largo y cuidado con esmero… Tu boca es como la estrella que pude hacer bajar del cielo y ahora es mía, tu boca deliciosa, que me quita la sed de amor, de sentirme querido y cuidado… Tenes tu carita como lo que sos, mi bebé, a la que amo, a la que cuido, a la que quiero hacer feliz… Tu olor delicioso que recuerdo cada día cuando me despierto y deseo verte a mi lado, es lo que me hace levantar de la cama y comenzar mi día, sin queja alguna, y con el único deseo y esperanza que el algún momento, no muy lejano, estarás a mi lado cuando abra mis ojos… A vos es lo primero que quiero ver cuando despierte… Por vos volaré lejos donde los problemas no afecten… Poder decirte algo que se te quede pegado al alma, que se quede ahí pegado en tu corazón, algo que nunca olvides y que recordes cada vez que abras tus ojos y comences tu día… Me falta mucho saber del mundo, no pretendo enseñarte lo que es… Vale la pena disfrutar cada día con vos del privilegio que Dios nos dio, amarnos… Tenes que decir lo que sentís, hacer lo que tu corazón diga, y no te arrepíntas de hacerlo, siempre sé vos misma… Jamás te detengas… Te amo porque vos sos la que me enamoró.

“Ayudame”

Sentado en este lugar lleno de silencio, de soledad, con ganas de llorar, viviendo una noche de amargura, recordando cada segundo del dia, sintiendo que me estoy muriendo por dentro, sintiendo que ya no importo, que ya he pasado, que ya he sido herido y que pronto dolerá… Mi arco iris esta perdiendo color, para que terminar aquella novela si el guión se esta llenando de monotonía, con mucho reclamo y tensión… Necesito paz, necesito verdad, necesito vivir con vos, quiero que veas mis miedos, eso que no me deja dormir, eso que es más importante que un simple dolor de rodilla o una torcedura… Son metáforas tiradas al viento, tiradas por mi mente que me hace sufrir… No estoy cansado, ni siquiera pienso en rendirme, lo que me pasa es simple… Tengo miedo, necesito hablar con vos… Ya no puedo… Tus comentarios, tus palabras, tu forma de ver las cosas complicadas…Me duele, tengo miedo… ¿Me ayudas?

“¿Recordas el fin?”

La noche empieza… Algo pasa… Algo pasa y nadie me quiere decir que es… Vos no me queres decir… Son puntos suspensivos en mi mente, es el viento que me lo dice con cada soplo en el rostro… Hay algo que no está bien… No se ha superado, al menos ella no… Es cansado recibir indirectas, es cansado adivinar lo que te quieren decir… Sé que las palabras se las lleva el viento, sé que las mías son basura, son inútiles, no sirven… Mis palabras que salen con amor, con cuidado, como tratando de salvarte, son una molestia, son algo que te estresa… No necesito que no haya pena, lo que necesito es que me digas las cosas en la cara, sin miedo a lastimar, sin miedo a quedar mal… No te niego que puede doler, no te niego que pueda llorar, incluso que no lo entienda, pero no te niego tampoco que después lo entenderé… No necesito tu cuerpo, no es importante, pero duele escucharte diferente, verte extraña como si no te conociera, como si tuviéramos 30 días, como si no nos conociéramos…duele, molesta, confunde, deprime… Hay mucho sinsabor, hay mucha tensión, hay algo que nos está comiendo, nos está debilitando, no quiero aceptarlo pero no me queda más que hacerlo… No sé si aún lo recordas cuando eramos felices, pendientes siempre de las huellas, de la cercanía, pero felices, no había algo que nos arruinaba la noche, no había algo que tuviéramos que reclamar cada vez que el sol muere y la luna despierta… No quiero esto… Sé que soy yo el que me quejo, el que reclama pero es injusto ver como cambias sin saber porqué… ¿Recordas cuando el fin era lindo y el mensaje no incluía reclamos? Eso lo quiero otra vez con nosotros. ¿Recordas el fin, ese fin del que te hablo?

“Cómo duele”

¿Para qué te alquile el cuarto menguante de la luna? ¿Te gusta?.. Estas a cientos de kilómetros cada vez que una palabra sale de tu preciosa boca… Estoy en ese borde peligroso de las lágrimas, del desaliento, del querer morir… Tus palabras no me ayudan, trato de entender pero es difícil… ¿Si tuviera sed? y… ¿si necesitara ánimo?.. Tengo preguntas, muchas preguntas pero no me sirve un “lo siento” como respuesta estándar… No puedo ordenar mis palabras, sé que tengo que hablar de esto pero no puedo, no sé como… Me duele mucho, cada día me duele más pero cada vez trato de darle menos importancia… No soy un muñeco sordo, no soy alguien que no se cansa, no soy alguien que no siente, no soy alguien que no quiere ser bien tratado… No  quiero cansarme, no quiero sentir que es injusto, no quiero pensar que no lo merezco, y ¿si pasara?… Te amo, claro que sí, y de verdad, mucho… Me importa vos, tu persona, esa unicidad, no tu empaque, no tu cuerpo… No pido disculpas, ni lágrimas, ni mucho menos promesas a cambio… Lo que pido es simple, que lo tengas ahí presente, en tu corazón para que cuando me notes triste, diferente y yo no tenga razón, vos ya sabrás que es… No soy delicado, no estoy acostumbrado a eso… Como duele escucharte así…

“¿Por qué yo no puedo?”

Esas cosas pequeñas… Sospecho que notas que yo no tengo prisa por irme, ni te empujo, ni te digo “chao, vete”… No puedo, no me sale, no lo puedo ni tan siquiera imaginar diciendo o actuando asi… No sé si me gustas, no sé si es que te amo demasiado, no sé si te necesito o te extraño, no sé que es lo que tenes pero es imposible separarme de vos, irme y decirte hasta luego… Ayer fue difícil, mañana lo sera aún mas… Mientras estoy con vos trato de pintarte en mi mente pero no puedo, no se que colores puedo usar, no se que puedo pintar en mi mente, no me dejan, y me da miedo… Experiencias, nuevos trazos en mi lienzo blanco, vacío, muy vacío… Vos y yo estamos pintando nuestro lienzo al mismo tiempo, sintiendo que es pintar, sintiendo que es equivocarse y tener esas ganas de comenzar de cero porque no nos salió… Entre un viejo café y tu fresco, entre mi tabla de naufrago y tu isla… Algo sale de mis ojos en forma de gotas, hay algo que sale de ellos, hay algo que quiere decir, es dolor en el corazón… Cada vez que alguien corre a tu lado me da rabia, ¿por qué yo no puedo?, ¿por qué no me dejan correr a tu lado?… No te haré daño… Cometo errores claro que si, todos lo hacemos… Pero siempre hay borrachos, algo que hace que desconfíen de mi, algo que recuerden mis errores… Estoy cansado… Quiero vivir sin estar pendiente a los pasos, puertas y miradas… ¿por qué yo no puedo?