“Hoy estuvimos solos”

Hoy estuvimos solos!! Pasamos mucho tiempo buscando en otros cuerpos, en otros ojos, en otros besos, en otras caricias pero no nos encontramos porque no era ahí donde debíamos buscar…

Hoy estuvimos solos y pude oler su aroma, pude besarla con pasión desenfrenada sin importar que nos vieran…

Hoy estuvimos solos y la acaricié suave y eternamente, como lo hacen los primerizos en el amor…

Hoy estuvimos solos y pude ver sus ojos de nuevo…

Hoy estuvimos solos y la tomé del pelo con pasión y le dije que aún la deseo…

Hoy estuvimos solos y la besé hasta perder la memoria…

Hoy estuvimos solos sintiendo como algo dentro de mi moría, nacía, crecía y volvía a morir…

Hoy estuvimos solos y me dí cuenta que en sus ojos está mi lugar…

Hoy estuvimos solos sintiendo mi corazón gritarle cuanto la amo…

Hoy estuvimos solos de nuevo y pudimos disfrutar de nosotros…

Hoy estuvimos solos y nuestros ojos brillaron y me di cuenta que aún me encanta…

Hoy estuvimos solos y me di cuenta que soy presa de sus ricos labios…

Hoy estuvimos solos y dominó cada espacio que hay en mi…

Hoy estuvimos solos y ella detuvo mi tiempo…

Hoy estuvimos solos y me dí cuenta que la extraño más de lo que pensé…

Anuncios

“Nos recuerdo desnudos”

Recuerdo cuando nos quitamos la ropa por primera vez, y así, los dos desnudos, frente a frente nos recorrimos todo el cuerpo con la mirada, tan solo la mirada bastó para despertar un amor intenso y eterno. Nos vimos sin miedos, sin complejos… Miré su cuerpo que me vuelve loco, que me enamora.. Lo vi con todas sus cosas bellas y también con esas pequeñas imperfecciones…pero todo lo que vi es lo que la hace ser tan perfecta como es. Recuerdo su cuerpo temblar y escuchar susurros llenos de éxtasis mientras yo la recorría con mis besos, mientras la amaba… Recuerdo esa primera vez cada vez que nos vemos, cada vez que tengo la enorme dicha de besarla de nuevo.

“La amé”

Yo la amé así, como ella era, con todos sus defectos y con todas sus virtudes, amé esa belleza tan suya y su locura disfrazada de cordura. No intenté cambiarla en ningún momento, respeté siempre su delirante forma de ver la vida, su risa sin control, sus besos con pasión, sus noches demenciales, el sexo sin preliminares… porque poco a poco me fui dando cuenta que en todo su interior, en todo su mundo loco, de mi tristeza, era el antídoto.

La amé tanto que me volví loco, perdí el norte y mi felicidad se convirtió en la de ella… Y ella al final de toda nuestra historia se convirtió en mi más grande aventura.

*Inspired by Sergio de Sa*